Un equipo de científicos coreanos duplica la esperanza de vida en gusanos alterando una enzima.

El mecanismo podría ser aplicado a seres humanos.

Artículo traducido del publicado por Alexandra Ossola en Popular Science el 22 de Julio de 2015

Desde el mismo momento en que nacemos, nuestras células reciben órdenes de cómo crecer, madurar y mantener nuestros cuerpos. Pero en cierto punto, las reparaciones se vuelven defectuosas, y envejecemos y, eventualmente, morimos. Ahora, un equipo de investigadores coreanos ha encontrado una manera de modificar un tipo particular de enzima en los gusanos redondos para duplicar su vida útil, y sospechan que los mismos mecanismos podrían funcionar en los humanos.

Caenorhabditis elegans, el gusano redondo en cuestión, puede no parecerse mucho a los humanos, ya que mide solo un milímetro de longitud, pero varios de sus procesos biológicos son similares a los nuestros. En el estudio, publicado esta semana en PNAS, los investigadores dirigieron su atención a una familia de enzimas llamada ARN helicasa. Se sabe que estas enzimas regulan el ARN, que se encuentra en cada célula viva para llevar instrucciones del ADN para controlar la síntesis de proteínas y mantener las células. Aunque la ARN helicasa está bien estudiada, los investigadores no saben mucho sobre el papel que desempeña en el proceso de envejecimiento.

Cuando los investigadores suprimieron una helicasa en particular, HEL-1, así como un gen llamado daf-2, los gusanos redondos mutados no solo eran más inmunes al estrés ambiental del calor, el frío y las bacterias patógenas, sino que también su vida útil era el doble de los gusanos redondos salvajes. 

Sospechan que HEL-1 desempeña un papel clave en la forma en que las células convierten el ADN en ARN, e incluso reclutan otras enzimas para hacerlo también. «En contraste con la expectativa de que las helicasas de ARN tienen funciones generales de mantenimiento en el metabolismo del ARN, nuestros hallazgos revelan que la helicasa de ARN HEL-1 tiene funciones específicas en una vía específica de longevidad», escriben los investigadores.

HEL-1 se encuentra en muchos tipos diferentes de organismos, incluidos los mamíferos, incluso los humanos. Y aunque no está claro que las helicasas desempeñen el mismo papel en la longevidad humana, algunas pruebas sugieren que podría ser. Eso podría ser particularmente útil en el tratamiento de enfermedades neurológicas que se vuelven más comunes con la edad como el Alzheimer. Pero, en última instancia, los investigadores esperan que este trabajo pueda conducir a nuevas formas de aumentar la longevidad humana.

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